
Hoy quiero compartir con ustedes un escrito hecho para el 28 de Julio de este año, fue mi primer escrito publicado en una pagina de internet llamada: "club de peruanos en estados unidos" fue muy emocionante poder escribir por motivos de las fiesta patrias en mi pais, y mas aun ser leida por miles de peruanos que visitan esa pagina, asi que les dejo aqui me escrito, porque no solo comparte un poco de quien soy, si no tambien lo que siente la mayoria de personas que salen de su pais, para probar suerte en otros, sin mas, les dejo mi escrito, y alos que son de otro pais y no entiendan alguna palabra o nombre propio, pregunten no mas!
Diario de un inmigrante
A veces un sueño, una persona, o una circunstancia, nos pueden cambiar la vida. Son múltiples las posibilidades de dar un vuelco inesperado; otras veces, sin embargo, la posibilidad del cambio viene en forma de pasaje de avión. Marca una fecha, marca una hora, marca un número de vuelo; esa es tu fecha, esa es tu hora, ese es tu vuelo. Y entonces tienes la seguridad de que tu vida no será igual.
La patria se lleva en el alma, va empacada junto con las fotos, al lado del pasaporte, encima de las despedidas y las lágrimas, debajo de las ilusiones y sueños de un nuevo mañana.
No se supone que sea fácil, y es verdad,… no lo es. Empezar en una nueva tierra, conocer nuevas personas, nuevas culturas, otro ritmo de vida, adecuarte a sonidos de un idioma diferente, aceptar que todo lo que sabías en tu patria, aquí no vale más; es distinto y te ves obligado a regresar a la fila de los aprendices cuando creías que ya te habías graduado en las calles de tu bandera.
Es entonces que extrañas, la gente, el ritmo, la comida, los momentos buenos, los malos, tu pasado. Y te levantarás cada día tratando de convencerte a tí mismo que esto es lo mejor, que saldrás adelante. Luchas el doble, pero también sueñas el doble. Avanzas, empiezas a acostumbrarte al nuevo país, sigues llamando todos los domingos a tu familia, les cuentas lo que aprendiste, lo bien que vas, lo mucho que los extrañas. Y si tienes suerte, encuentras un restaurante amigo que te acompañará cada vez que la nostalgia amenace y con un rico arroz con pollo y “su” papa a la huancaína, recargarás fuerzas para el mañana.
Es entonces que aprenderás que el amor al Perú, se nos grabó en la sangre, que se puede ser “Peruano” en otro país, que se puede hacer patria desde lejos; por los nuestros, por el pasado, por el presente y por un mejor futuro. Por eso, se logrará remontar, porque el peruano siempre se sobrepone. Raza fuerte y luchadora, amiguera y trabajadora, con un secreto muy especial: El amor incondicional a una tierra ahora lejana, las memorias imborrables de una patria amada.
Y aunque la pena va pasando, y el país nuevo te va mostrando un mundo entero por descubrir, siempre queda la escarapela en el alma, clavada con alfiler, mostrándose blanca y roja con orgullo; sabes que tu país te espera, que regresarás en merecidas vacaciones, que te mueres por caminar sus calles, ver a tu gente, comer tu comida, volver a sentirte uno con el mundo, ¡Ser Peruano en el Perú!
Con la confianza de que el Perú, nos ofrecerá refugio cuando se quiera escapar del mundo, seguiremos progresando en otra tierra; pero, aunque los años pasen, será difícil dejar de leer el periódico por internet cada mañana, dejar de comprar la comida de restaurantes peruanos cada vez que encontramos una excusa para manejar más de la cuenta, pagando extra para ver un partido de la selección; continuaremos reuniéndonos entre desconocidos cada fiesta patria, escuchando los valses, la “criollada”, brindando con un pisco, y derramando más de una lágrima, consolándonos con que el Perú, ¡Se lleva en el alma!, que la gente que dejamos nos recuerda, que nuestras calles aún sienten nuestros pasos, que la “salchipapa” aún nos espera; pero sobre todo, creyendo que nuestro corazón nunca sacó visa, y se quedó en Perú.